26/8/14

Un día a la vez

Ayer en twitter cruzamos unas mentions con otras mamás hablando como aún continua bastante instalado el concepto de "un buen bife dado a tiempo está bien".

Y con otra mamá, que tiene una nena de la edad de Amparo charlabamos sobre lo difícil que se ponen a esta edad en donde los berrinches siguen existiendo, en menor medida pero ahí están.

Yo no soy mami "siga siga" a lo Pancho LaMolina, yo creo que los límites son necesarios y entre los dos y los cuatro años hay momentos claves que si no te pusiste firme a tiempo, oh querida amiga pagarás las consecuencias.

No somos de la misma generación de nuestros padres donde el castigo físico no era muy cuestionado, en nuestra generación nos comimos una par de tatequietos y puntinazos en el culo. Obvio que siempre era mayor la bronca y la impotencia por el golpe recibido, que el dolor físico en si. Mi madre negará esta información.

No soy pro bife, porque siento que llegar a eso es no haber podido controlar otras situaciones a tiempo. Ojo no la careteo ni un poquito, hay que tener la paciencia muy laburada para no querer explotar ante los llantos, gritos y berreos de un infante. Son dementores succionadores de alma, te dejan sin vida. Atravesar estos años y salir airosa es una tarea titánica.

La única cachetada propinada a Amparo fue el verano pasado cuando en la cara me dijo PELOTUDA. Esa puteada que es tan cotidiana en mi boca me resuena todavía dicha con su vocecita. Simplemente no lo pensé, le di el bife antes de que me diera cuenta que le estaba levantando la mano. No fue culpa lo que sentía después. Me di cuenta que el bife se lo di para sacarme la bronca yo, pero que no sirvió de nada.

No me malinterpreten quiero separarle la cabeza del cuerpo la mitad del día y la otra mitad abrazarla a lo boa constrictor de todo el amor que me despierta. 

Otro de los argumentos que creo tiene mucho sustento es que te la pasás diciéndoles que pegar está mal, que no se pega y vos vas y arreglás todo con un cachetazo. Me hace ruido por todos lados.

He llegado a la conclusión que en el tema caprichos, berrinches y límites es un dia a la vez. Como un adicto, todos los días un desafío que te presentan estos pre adolescentes en miniatura. Por ejemplo Amparo me acaba de decir ante una explicación de porque no se pueden llevar juguetes al jardín: AY NO ME HABLES TANTO.

Termino de escribir esto, la miro a Nina con sus tiernos dos meses y le pido que espere un poquito para empezar a hablar, que no hay apuro.





3 comentarios:

  1. Si, estoy de acuerdo, pero creo que tambien hemos salido bastante derechitos nosotros (me refiero a nuestra generacion) con el tipo de educación que hemos tenido. En casa con Santino ocupo el rol de MALA DE LA PELICULA casi toooodo el tiempo porque al padre basicamente LO PUEDE.
    Con Santino pongo a prueba mi capacidad de amar y odiar al mismo tiempo...
    Pero Colo, una vez mas, me siento muy identificada con vos...

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  2. Tengo que hacer mi descargo, no voy a negar ninguna información, si les di, o mejor dicho tire al aire (algunos cachetazos, bifes, o tatequietos), porque tenían una habilidad especial para esquivar o poner escudos como una hebilla, o el aire mismo conspiraba, (o tal vez era el subconsciente que me traicionaba y me hacia tirar piñas al aire, ja, ja), creo que haberles puesto límites los marcó, pero en el buen sentido de la palabra, porque hoy hablan de la necesidad de los límites. Mirá Colorada, tenías una habilidad especial para sacar al más tranquilo de las casillas, ¿O, no?, vos eras persistente en lo que querías y yo en poner el límite y mantenerme en mi postura cuando decía NO, no eran válidos argumentos como, "la mamá de... la deja", o "¿por qué a tal o cual la
    dejan?, Tal vez fui un poco dura o severa, no vayas a pensar que no tenía mis ataques de culpa, pero creo que los hijos no vienen con manual de instrucciones, tratamos de hacer lo mejor para cada uno, Hoy sos una gran mujer, y una madraza, una bella persona y para mi eso es muy importante, - che tan mal no les ha ido en la vida -, ni creo que hagas mucha terapia al respecto. Yo te quiero y creo que es necesario que "vivas en carne propia lo que fuiste de chica", porque Ampa es tu fiel retrato, ja, ja Te amo. Mamá

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    1. Los tres tuvimoa una infancia hermosa. Cero traumas, somoa todos muy felices. Se que eramos insufribles y ahora lo vivo en carne propia.
      Voy a ser muy feliz si Am capta la esencia de lo que le quiero transmitir que es mas o menos lo que ustedes hicieron por nosotros.

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