8/6/13

Ayy quisiera yo tenerte junto a mi

Cualquiera que me conoce por más de dos semanas sabe un par de cosas sobre mi.

Que tengo un humor inexistente por las mañanas (ni bueno ni malo, no existe) y que soy muy fanática de los kioscos y de sus habitantes privilegiadas,  las golosinas.

Y como toda boluda nacida en la década del 80, creemos que las golosinas de fines de esa década y principio de los 90' fueron-son-serán lo más.

Hay mucho revival últimamente de algunas que se habían dejado de hacer, eso me pone contenta. Si la boludez del vintageo falopa es una moda, yo la abrazo fuerte.

Me duele un poco en el corazón comunicar la amarga experiencia vivida con el alfajor Suchard. Es rico, sí, muy. Pero no es aquel que comíamos nosotros. No señor juez y no a lugar para las objeciones.

Con las golosinas como con el amor, cuando es, simplemente ES, no tenés que andar explicándotelo.
Cuando el sabor ese, que es único,  lo reconocés desde el segundo cero que te lo ponés en la boca, no hay que buscarle más explicaciones.

Eso me pasó gratamente con el Milka Lila Pause que volvió a salir. Si hay gente que no lo conoció por favor, retírese.

Hoy lo compré e instantáneamente supe que sí que estaba todo ahí, que ese era el sabor, que era la golosina de Mora Gough y el grillo pelotudo pidiendo chocolate y después cantando con voz de Pete el cubano.

Amantes de las golosinas onda retro corran en hordas hacía los kioskos, el Lila Pause es el Lila Pause.



Ps: Me reservo para el regreso del Voley, del Tuby, del Graffitti entre otros.

2 comentarios:

  1. aguanten las reseñas de la vuelta de lila pause! y los lila pause!!!!

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  2. Salio el milka nussini (asi se escribe?) Lo probaste? Comparto tu apreciación sobre el suchard. Es el cachafaz con otro nombre, no jodamos. El lila pause de nougat es lo todo.

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