19/9/13

True Story

V. tiene mi edad. Aparenta muchos más y no porque yo esté esplendida, si no porque a ella le han tocado vivir otras cosas.  Trabaja limpiando en uno de mis trabajos, es una mujer risueña y se le nota que no se da por vencida muy fácilmente cuando el clima es adverso para ella.

A los 15 años tuvo su primer hijo. Quince años. Mientras yo pensaba que ropa me ponía para salir a bailar, ella criaba sola a su hijo. Me cuenta que a su hijo, los compañeritos no le creían que ella era su mamá, le decían que era su hermana. 
Esa experiencia no iba a ser la única, porque a su segundo hijo también lo tuvo sola. Trabajando mil horas, dejando sus dos hijos al cuidado de su madre o de quien pudiera ayudarla en esos momentos.

Más adelante conoció a quien hoy es su compañero, a quien me pinta como un tipo que hizo lo que los otros no pudieron. Estar. Tuvieron dos hijos más y el menor no llega a los 10 meses. En ella perdura el clásico "me ayuda mucho con los chicos", como si no fuese esa la responsabilidad que debería estar implícita en tener hijos en común. Lo dice con tanta ternura que me convence y me guardo mis argumentos de madre sola en la garganta.

Hoy me contó casi con lágrimas en los ojos, que está embarazada de nuevo. Que no sabe como pasó porque en el último parto le ligaron las trompas. Se fue a hacer unos estudios porque estaba muy dolorida y PUM el doctor le larga así sin anestesia un: pero señora usted está embarazada. Rompió en llanto y le dijo que no, qué eso no podía ser porque le ligaron las trompas, a lo que el médico mando a repetir los análisis como quien se sube a la balanza dos veces para ver dos kilos menos en el peso total.

Se hizo un test y las dos rayitas rosas se le cagaron de risa en la cara, confirmándole que por más que ella hubiese hecho las cosas bien, espera a su quinto hijo.

Desesperación y llamados a su amor para re cagarlo a puteadas por haberla dejado embarazada de nuevo, quien escucho mansamente las puteadas tratando de calmarla.
 Con mil ideas rondando en su cabeza entre ellas la de interrumpir el embarazo, se tuvo que hacer una ecografía porque no sabia ni de cuantas semanas estaba. La doctora le dijo que si pensaba interrumpirlo no se lo mostraba para que no fuese más difícil la decisión. Me dijo que tenía la decisión tomada de frenar el embarazo pero que no pudo, que simplemente no pudo.

Y ella con sus 30 años, con sus 5 hijos y con él que le prometió que todo iba a salir bien que no les iba a faltar nada, está feliz por más que sepa que no siempre todo está bien, pero si el que tenés al lado te lo dice con la suficiente seguridad para convencerte a vos de que van a poder atravesar esto juntos, todo es más fácil.

Y que querés que te diga a mi me gustan los finales felices.




7 comentarios:

  1. wow
    una true story con final feliz, no estamos acostumbrados.

    Mucha suerte a ambos :]

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    1. y es muy real porque se le nota el amor en la cara a ella, y la lucha. :)

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Wowww me dejaste sin palabras, menuda historia! La verdad q el final hermoso, que bueno saber q no es ficción.
    Muaaa

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  4. A mi también me gustan los finales felices.
    Ojala este sea un principio feliz tambien...

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