2/12/14

La Rusa

Andá a saber porque terminamos confesando las historias más profundas de nuestra existencia con las personas que menos nos conocen.
María es la señora que limpia en el canal con la que este año hicimos más relación porque está todas las mañanas con nosotros. 
Tiene la voz ronca, bien de fumadora de parissiene, yo no la vi prenderse nunca un pucho, pero la voz la delata.

Me trata de usted y yo le digo María no se te ocurra, en twitter la nombro porque todas las mañanas pasa y nos dice que va a la panadería si necesitamos algo. Necesitar, lo que se dice necesitar no María pero bueno ya que insistís.

Hoy pasó a preguntarme si quería mate y con un poco de vergüenza le dije que sí, porque bien podría mover mi humanidad para hacerlo yo misma, pero ella nos atiende como a los cuatro hijos varones que tiene y yo me dejo llevar.

El primero lo tuvo a los 19 años, claro no lo tuvo sola, pero si decidió criarlo en soledad. La decisión la tomó un día después de una "marimba" que le dio su marido en ese momento. Agarró el nene y se fue a la casa de su madre. 
Y ahí comenzó la difícil tarea de deslomarse para mantenerlo, piba vos estás segura que vas a poder?, a mi hijo no me lo saca nadie así no vuelva a dormir por tener que conseguirme dos o tres trabajos.

Y algo de eso pasó, separaba el dinero para el colectivo ni bien cobraba, pero si C. decía que ese día le gustaría tomarse un helado, ella resignaba el pasaje de colectivo y recorría a pie el camino de una hora que la separaba de su casita. Después lo pasaba a buscar por la guardería municipal y se lo llevaba a upa todo el camino.

Se ve que María nació para bancar la parada o tendría mucha cara de buena porque dos de sus hermanas en diferentes momentos y por distintos motivos, le dejaron sus hijos a cargo. Una de ella dos y otra un tercero. Mirá si María se iba a achicar, los crió a ellos también y hoy se lo reconocen diciéndole viejita.

Aquel padre biológico decidió aparecer en la vida de C. obvio que no cuando casi se muere de meníngitis o cuando María decidía que el comiera en lugar de ella, apareció mucho después para conocer a su nieto. C. le pidió permiso a María para verlo y eso para ella fue un cachetazo que sólo entenderán las madres que hacen las veces de padre también. 

Tiene cuatro hijos, me dice que todos trabajan y están edificando, que sus nueras son mujeres muy buenas y tiene varios nietos. Eso sí,  no le sentís ni una gota de resentimiento en las palabras porque la vida la cacheteo con una mano y la acarició con otra,  dándole al Chueco que la acompaña hace más de 30 años. 

Así que acá va mi humilde reflexión, para ustedes chicas que tienen 25 años,  no se hagan las misteriosas, las exóticas, las interesantes porque hacen feo un mundo que tiene a mujeres como la Rusa qué con su joggin y su remera de la empresa que la contrató tiene más estilo que todas ustedes con sus complejos de Amelié.


10 comentarios:

  1. Lo que me gusta de vos es la humanidad linda que nos contas acá. Gracias por compartirlo, a veces hace falta creer en que personas así siguen existiendo.

    ResponderEliminar
  2. Viene bien esta reflexión. Tanto para las que se hacen las Amelie como para las que, como yo, nos hacemos problemas por todo. O nos creemos super heroínas por laburar 8 horas diarias. Gracias por compartirlo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un poco así, igual es medio imposible dejar de quejarnos por el día a día,pero parar la pelota también sirve.

      Eliminar
  3. Qué grosa! Lloro y me siento tan pelotuda *se hacía la amelie *aunque quiera no puede
    Me ahogo tanto en un vaso de agua que es para cachetearme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaja boluuuuda yo lloro cuando escribo, es de una gordafealdad impresionante.

      Eliminar
  4. <3 Complejos de Amelie *Ovación y Aplauso*

    ResponderEliminar
  5. Cuántas habemos por ahí creyéndonos madres sacrificadas...

    ResponderEliminar
  6. Sos grosa, en serio. No hay otra manera de describirte que esta. Y María una grosa más. ¿Cuántas Marías pasaran por el mundo sin que conozcamos su historia? Por suerte estás vos para contarlas. Espero que andes muy bien, besotes!

    ResponderEliminar